Poco más de 24 horas.

Hace poco más de 24 horas, al momento de aterrizar el avión en el cual me dirigía hacia Filadelfia para unas reuniones con el Presidente Electo, Barrack Obama, mi Blackberry comenzó a vibrar como poseída. Todavía dentro del avión, empecé a leer los mensajes, atónito y confundido. Email1313s de mis sobrinos, de Juanita, de algunos amigos, con preguntas, con afirmaciones, con bendiciones.
Mire a Piti y le dije: “no sé lo que está pasando, pero parece que desestimaron algunos cargos”. Seguí leyendo los mensajes hasta que llegué al de Tom Green. En ese preciso momento, sonó el teléfono. Era mami, llorando de la emoción.

Más allá de llamar a mis dos hijos, a familiares y algunos amigos, completé mi agenda de trabajo en Filadelfia tal y como estaba programada, sin cambio alguno. Una reunión de gobernadores demócratas con Obama y una cena de gobernadores anoche y una reunión de gobernadores y gobernadores electos (demócratas y republicanos) con Obama hoy, a la que acudió también el gobernador electo de Puerto Rico, todo sobre los difíciles momentos que vive la economía de los Estados Unidos y, obviamente la de Puerto Rico.

Reflexiones de Washington

Escribo estas líneas el viernes 21 de noviembre en el avión de regreso de Washington, donde ayer me reuní con importantes congresistas, amigos míos y de Puerto Rico. A todos les expresé mi agradecimiento por el apoyo que le han dado a nuestra isla, específicamente, a los asuntos que les he presentado durante los últimos años en beneficio de nuestra gente. Pero más importante aún, les recordé lo importante que es que en la agenda futura de Washington, especialmente en los asuntos relativos a la economía, Puerto Rico sea tratado de forma justa.
Conversé con Charlie Rangel, presidente de la poderosa Comisión de Medios y Arbitrios del Congreso, un conocedor de Puerto Rico y defensor de la sección 936 mientras los gobiernos de Puerto Rico la defendieron (Charlie todavía no entiende cómo el gobierno de Puerto Rico en los 90 entregó esa herramienta de desarrollo económico a cambio de nada). Charlie fue instrumental para que el paquete de estímulo económico que se aprobó este año aplicara en igualdad de condiciones a los contribuyentes puertorriqueños, lo que inyectó más de $1,200 millones al bolsillo de nuestra clase media. En el futuro, Rangel será fundamental en todas las medidas económicas que se aprueben, particularmente, las contributivas y las relativas a aumentar los fondos que recibe Puerto Rico bajo importantes programas como el de Medicaid.

Retos y Soluciones

Esta semana comparecí ante el Comité de Transición del gobernador electo para conversar con el grupo sobre el tema que dominó la discusión pública durante los pasados cuatro años y que con toda probabilidad será tema principal para el nuevo gobierno durante su primer año: la difícil situación presupuestaria y fiscal del gobierno y su efecto sobre nuestra economía. Comparecí en el ánimo de darle mi experiencia al equipo del nuevo gobernador de forma tal que, en la medida de lo posible, para las decisiones que tomen a partir de enero tengan el insumo directo de mi experiencia. Hoy, por este medio, quiero compartir contigo parte de esas reflexiones.
RETOS

Al llegar a La Fortaleza en enero del 2005 mi gobierno se enfrentó con una serie de retos y problemas que se habían acumulado durante años. Entre estos:

* Un déficit estructural de más de $1,000 millones acumulado por más de diez años

Desde el comienzo de nuestra gestión gubernamental, le informé al país y, particularmente, a la mayoría legislativa del PNP la gravedad de la situación. Ese déficit multimillonario, que era el resultado de la combinación de múltiples factores, fue reconocido por todas las entidades independientes, incluyendo las agencias clasificadoras de los bonos del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

* Deuda extra-constitucional de más de $6 mil millones sin fuente de repago

La deuda extra-constitucional es la deuda en la que incurrieron los gobiernos anteriores al nuestro que no estaba basada en emisiones de bonos y peor que esto se emitió sin que se identificaran fuentes de pago. Se comenzó a acumular en la década de los 90 con proyectos como el de la tarjeta de salud, para el cual se usaron préstamos para gastos operacionales. Al inicio de nuestra administración, esa era la amenaza más seria a la salud fiscal del gobierno, llegando a superar los $6 mil millones.

* Crecimiento desmedido del gasto público

Por más de 15 años, el gasto en el gobierno estuvo creciendo a unos niveles exagerados, aumentando de forma descontrolada la cantidad de empleados públicos y agudizando de esta forma el déficit estructural.

* Quiebra fiscal y operacional de la AAA

Hace cuatro años, el principal problema de infraestructura que tenía Puerto Ricos y uno de los principales causantes de los problemas económicos y fiscales del país era el descalabro fiscal y operacional de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados. A pesar de que la habían privatizado dos veces, más de 85 mil familias no recibían servicio de agua adecuado, casi en ningún lugar del país se podían construir nuevas viviendas por falta de agua y el servicio iba cada día de mal en peor.